Mostrando entradas con la etiqueta evolución. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta evolución. Mostrar todas las entradas

jueves, 28 de mayo de 2015

Los pulpos tienen ojos en la piel

No es la primera vez que descubrimos que los octópodos tienen capacidades únicas: desde cambiar el color de su piel, su forma o incluso su textura, no solo con objeto de camuflarse sino también como medio de comunicación con su entorno. Ahora, un nuevo estudio realizado por científicos de la Universidad de California en Santa Bárbara (EE.UU.) ha concluido que la piel de los pulpos funciona como los ojos.

Hasta ahora, la ciencia había descubierto que los pulpos utilizaban sus sofisticados ojos para remitir una señal a la piel para poder cambiar de color su cuerpo. Pero aquí no acaba todo. El sistema de los pulpos oriundos de California (Octopus bimaculoides) es capaz de sentir la luz sin necesidad de obtener esa señal por los ojos o a través del Sistema Nervioso Central.

Esto se debe a que la piel de estos cefalópodos contiene diversas proteínas sensibles a la luz llamadas rodopsinas, que casualmente son del mismo tipo que las contenidas en los ojos. Así,cualquier parte de su cuerpo es capaz de notar los cambios de luz y responder ante ellos sin necesidad de que el pulpo procese la información a través de su cerebro.

Para llegar a esta conclusión, los científicos expusieron a diversos pulpos a la luz para comprobar cómo los cromatóforos de la piel se expandían o cambiaban de color. Así, con diferentes longitudes de onda, los expertos descubrieron que este sistema funciona más velozmente con luz azul.

“La piel de los pulpos no percibe la luz con el mismo detalle que cuando el animal usa sus ojos o el cerebro, pero puede percibir un incremento o cambio de luz. Su piel no detecta los bordes o el contraste, pero sí el brillo”, explica Desmond Ramirez, coautor del trabajo.

El estudio, que sugiere que esta particularidad es producto de la adaptación evolutiva, ha sido publicado en la revista The Journal of Experimental Biology.

http://www.muyinteresante.es/naturaleza/articulo/los-pulpos-tienen-ojos-en-la-piel-691432211443

domingo, 17 de mayo de 2015

Recrean el desarrollo del pico de las aves

Un equipo de investigadores coordinado por el paleontólogo Bhart-Anjan S. Bhullar, de la Universidad de Yale, y el biólogo Arhat Abzhanov, de la de Harvard, ha identificado y recreado los procesos moleculares que hicieron que los hocicos de algunos dinosaurios se transformaran en los picos de las primeras aves. De este modo, estos expertos lograron que unos embriones de pollo desarrollaran el morro y la configuración palatal que presentaban, por ejemplo, los Velociraptor –los conocidos depredadores bípedos que popularizó el film Parque Jurásico–  o las primitivas aves Archaeopteryx, que vivieron hace 150 millones de años y conservaban características de algunos dinosaurios con plumas.  

Según explican estos científicos en la revista Evolution, para dar con el mecanismo molecular relacionado con la constitución anatómica del pico llevaron a cabo un análisis de los fósiles en los que es posible apreciar su formación y buscaron posibles cambios en la expresión génica que se correspondieran con ese proceso. Así, se centraron sobre todo en la de los embriones de emús –unas grandes aves no voladoras que viven en algunas zonas de Oceanía–, caimanes, lagartos y tortugas. Los paleontólogos se percataron de que en sus primeras etapas de desarrollo embrionario,  los grandes linajes de las aves presentan una expresión génica única, relacionada con la configuración de las regiones faciales, diferente de la que caracteriza a los reptiles y mamíferos.

Los científicos no solo lograron revertir la estructura del pico, sino que consiguieron que el hueso palatino, situado en la parte posterior de la cara, presentara unas características arcaicas. El hallazgo de este mecanismo molecular podría permitir la identificación de la transformación asociada al mismo en el registro fósil, lo que, en opinión de Bhullar, abre las puertas a un importante avance en el conocimiento que tenemos de la historia evolutiva.

ww.muyinteresante.es/naturaleza/articulo/recrean-el-desarrollo-del-pico-de-las-aves-481431449615

miércoles, 22 de abril de 2015

Nuestra barbilla, única entre todas las especies, es fruto de la evolución

¿Por qué los humanos modernos somos la única especie que tenemos barbilla o mentón? Según una investigación de la Universidad de Lowa, no se debe a la acción de fuerzas mecánicas, como masticar, sino a razones puramente evolutivas: a medida que nuestra cara se ha hecho más pequeña, ha tendido a exponer una prominencia ósea en la parte inferior de la cabeza.

Si se mira el cráneo de un primate o un neandertal y se compara con el humano moderno, se aprecia que a ellos les falta ese rasgo que nos define. “Aunque parezca una cuestión trivial, la barbilla resulta interesante porque ninguna otra especie la tiene”, dice Nathan Holton, uno de los autores del trabajo y experto en rasgos craneofaciales y mecánicos de la citada universidad.

Mediante análisis biomecánicos y mediciones faciales y craneales de 40 individuos, niños pequeños y adultos de diversas edades, el equipo de la Universidad de Iowa concluyó que la acción de fuerzas mecánicas como masticar no parece capaz de producir la resistencia necesaria para crear nuevos huesos en la mandíbula inferior.

Más bien se diría que la aparición del mentón en los humanos modernos se produjo por pura geometría. Al evolucionar desde los homínidos arcaicos a humanos modernos, el tamaño de la cara se redujo considerablemente –la nuestra es un 15 % más pequeña que la de los neandertales– y la barbilla quedó como una prominencia huesuda, el emblema adaptado en la parte inferior del rostro.
 
Robert Franciscus, antropólogo de la Universidad de Iowa, cree que la barbilla humana es un efecto secundario del cambio en nuestro estilo de vida, que se inició hace unos 80.000 años y se aceleró hace 20.000 años con la migración de los humanos modernos desde África.

 Los machos, en concreto, se volvieron más tranquilos, menos propensos a luchar incesantemente por el territorio y las pertenencias, y más partidarios de forjar alianzas e intercambiar bienes e ideas fructíferas para los individuos y el colectivo. Este cambio de actitud fue unido a un bajón de hormonas como la testosterona, lo que produjo alteraciones en la región craneofacial, impulsó la reducción de tamaño de la cabeza y propició la emergencia de la barbilla.

Según Franciscus, “para que la socialización fuera posible, los machos tenían que tolerarse unos a otros. Debían expresar curiosidad más que agresividad, y para eso está la arquitectura facial”

http://www.muyinteresante.es/ciencia/articulo/nuestra-barbilla-unica-entre-todas-las-especies-es-fruto-de-la-evolucion-811429176729